Romper el hielo entre invitados
Dos familias, tres grupos de amigos, compañeros que solo conocen al novio. La magia de cerca es la excusa perfecta para que hablen entre ellos. En veinte minutos el cóctel se mezcla sin que nadie lo haya organizado.
Una experiencia que tus invitados recordarán siempre. Un mago profesional para tu boda, magia de cerca en el cóctel y un momento final del que se hablará años después.
Son las siete y media. La ceremonia ha terminado, el cóctel empieza y ciento veinte personas que no se conocen sostienen una copa sin saber muy bien qué decirse.
Ese es el momento. Alguien se acerca a un grupo de seis, pide una alianza prestada y la alianza desaparece. Diez segundos después está dentro del reloj de otro invitado. El grupo de seis ya son doce.
La magia para bodas de HighEnd Magic es la forma más elegante de hacer que tu boda sea recordada: un espectáculo de magia de cerca que recorre el cóctel, mentalismo en la sobremesa o un gran número final que reúne a todos los invitados en el mismo asombro.
Una boda tiene comida, música y fotos. Lo que casi nunca tiene es un momento que los invitados no esperaban.
Dos familias, tres grupos de amigos, compañeros que solo conocen al novio. La magia de cerca es la excusa perfecta para que hablen entre ellos. En veinte minutos el cóctel se mezcla sin que nadie lo haya organizado.
Meses más tarde nadie recuerda el segundo plato. Sí recuerdan la carta firmada que apareció dentro de una botella cerrada. Una experiencia inolvidable se convierte en la anécdota oficial de vuestra boda.
La fecha en que os conocisteis, la ciudad del primer viaje, una palabra que solo entendéis vosotros. Cada pieza puede llevar un guiño a vuestra historia. La magia se convierte en algo vuestro.
Cuatro formas de provocar asombro. Se eligen según el espacio, el número de invitados y el ritmo que queráis para el día.
El espectáculo de magia de cerca ocurre a un metro de cada invitado, en grupos pequeños, con cartas, anillos y objetos prestados. Recorre el cóctel sin interrumpirlo. Es el formato que más se recuerda.
De 15 a 30 minutos con todos los invitados mirando al mismo punto. Luz, sonido y dirección artística. La transición perfecta entre la cena y el baile.
Sin objetos, sin escenario. Alguien de la mesa de los padrinos piensa un recuerdo y el mentalista lo describe. Es la disciplina que funciona en la sobremesa, cuando los invitados ya se han relajado y creen que nada les va a sorprender.
Una pieza diseñada para vosotros y ejecutada una sola vez. Un mensaje que aparece donde no debería, un objeto que viaja hasta la mesa de los novios. El cierre que convierte una boda bonita en una boda de la que se habla.
Una boda tiene tres momentos en los que el ritmo baja. La magia está pensada para ellos.
El momento más largo y más frágil. Los invitados llegan por grupos, aún no se conocen y esperan a los novios. La magia de cerca recorre el jardín y convierte la espera en la parte favorita de la tarde.
Mesa por mesa, en los silencios entre el primero y el segundo. Tres minutos por mesa que dan a cada grupo su propio momento de asombro.
Antes del baile, cuando la sala está relajada y atenta. El hueco natural para el mentalismo o el gran número final: quince minutos que reúnen a todos antes de que la noche cambie de ritmo.
Un mago profesional para tu boda no es alguien que sabe hacer cosas con cartas. Es alguien que sabe leer una sala.
Nuestros artistas están seleccionados por técnica, presencia y estética. Visten como tus invitados, no como un personaje. Saben cuándo acercarse a un grupo y cuándo dejar que la conversación siga sola.
Cada boda se diseña tras un briefing con vosotros o con vuestro wedding planner. Formato, duración y guiños personales quedan por escrito. Después coordinamos con la finca o el hotel para que el día de la boda nadie tenga que pensar en nosotros.
Cada proyecto se presupuesta a medida. El precio depende del formato (magia de cerca, escena o mentalismo), de la duración, del número de asistentes y del grado de personalización. Tras un briefing breve recibes una propuesta cerrada en 24-48 horas, con contrato por escrito y sin costes ocultos. Para una boda, la propuesta contempla el cóctel, la cena y la sobremesa como un solo diseño. Te contamos qué influye en el precio en cuánto cuesta contratar un mago.
Con un briefing breve: fecha, lugar, número de invitados y cómo imagináis el día. En 24-48 horas recibís una propuesta a medida con el formato, el artista y el presupuesto cerrado. La reserva se confirma con contrato por escrito y una señal. Empieza aquí.
Entre tres y seis meses, y más si la boda cae en mayo, junio, septiembre o en sábado. Las fechas más solicitadas se cierran con un año de antelación. Si la fecha está cerca, consúltanos igualmente: a veces hay disponibilidad.
Porque resuelve el momento más delicado de cualquier boda: el cóctel, cuando dos familias y varios grupos de amigos aún no se conocen. La magia de cerca rompe el hielo, crea conversación y deja una experiencia inolvidable que los invitados recuerdan años después.
Magia de cerca durante el cóctel o entre platos, mentalismo para la sobremesa y un espectáculo de escena o gran número final como momento central. La combinación más habitual es magia de cerca en el cóctel más una pieza de escena de 15 a 20 minutos.
Sí, siempre con elegancia. Los invitados prestan objetos, eligen cartas o piensan palabras; nunca se les ridiculiza ni se les obliga a subir a ningún sitio. Los novios participan solo si lo desean y siempre se acuerda antes.
Sí. Integramos detalles de vuestra historia, fechas, lugares o guiños que solo entendéis vosotros. Podemos diseñar un efecto final con un mensaje o un regalo para los novios o para un invitado especial.
Humor inteligente y adulto, sin chistes fáciles ni tono de fiesta de cumpleaños. El registro se adapta al perfil de los invitados: elegante en una boda formal, más cercano en una celebración íntima.
Un mago de cerca llega bien a unos 80-100 invitados durante un cóctel de 90 minutos. Para bodas de 150 o más invitados proponemos dos artistas en paralelo, o uno de cerca en el cóctel más un espectáculo de escena que reúna a todos después.
El contrato recoge una política de cancelación clara desde el primer día. Los aplazamientos se gestionan sin coste siempre que haya disponibilidad en la nueva fecha. Todos nuestros artistas cuentan con seguro de responsabilidad civil.
La propuesta reserva la fecha de forma provisional durante siete días. Pasado ese plazo, la fecha vuelve a estar abierta. Si al confirmar el artista propuesto ya no está disponible, proponemos otro del equipo con el mismo nivel y estética.
Contadnos la fecha, el lugar y cuántos invitados tendrá vuestra boda. Os enviamos una propuesta a medida en 24-48 horas.