Team building con magia
Un equipo que lleva meses hablando solo por videollamada aprende, en noventa minutos, a hacer que una carta elegida aparezca en el bolsillo de un compañero. Ríen, se equivocan, se corrigen. Al final lo enseñan al resto de la empresa. El ambiente laboral cambia sin que nadie haya pronunciado la palabra dinámica.